Emmanuelle Medina
Directora de Cuentas Twiiti
1. Emanuelle, ser directora de cuentas implica ser estratega, gestora y mediadora. ¿Cómo defines tu rol dentro de una agencia como Twiiti?
2. ¿Sientes que hoy las marcas comprenden realmente el valor del trabajo de cuentas o sigue siendo un área subestimada dentro del proceso creativo?
Creo que todavía falta entender la verdadera dimensión del rol. A veces se piensa que cuentas solo coordina o manda mails, pero en realidad somos el eje que sostiene la estrategia y la ejecución. Una buena estrategia siempre empieza con un buen brief, y ese brief nace de una lectura profunda del cliente, del contexto y de lo que realmente se quiere comunicar.
En el fondo, todos, brand managers, estrategas, planificadores, creativos, somos un poco ejecutivos de cuentas, porque todos necesitamos entender al cliente, gestionar procesos y mantener el norte del proyecto. Pero una ejecutiva de cuentas es todo eso junto: estrategia, gestión, empatía, visión, paciencia y mucha cintura.
Nuestro trabajo no es tan visible como una gran idea o una pieza final, pero es lo que hace que todo funcione. Y cuando las marcas lo comprenden, se nota: el proceso fluye, las ideas crecen y los equipos se sienten más conectados.
3. Si pudieras cambiar algo en la dinámica agencia–cliente en Bolivia, ¿qué sería lo primero que ajustarías para mejorar los resultados y las relaciones?
Cambiaría la forma en que se evalúan las ideas. Todavía hay una tendencia a juzgar las piezas desde lo subjetivo, el clásico «me gusta» o «no me gusta», cuando en realidad necesitamos opiniones más racionales, más estratégicas. Una campaña no tiene que gustarte a ti, tiene que funcionar para la marca y para la gente a la que le hablas.
Por eso creo que el cambio pasa por generar más confianza. Confiar en que una agencia trabaja con profesionalismo, con método y con un expertise que no se improvisa. Cuando hay confianza, hay espacio para el diálogo, para el feedback constructivo y para asumir riesgos que hagan crecer a las marcas.
En Bolivia hay muchísimo talento, tanto en agencias como en clientes, pero a veces nos falta eso, creer más en el proceso y menos en la preferencia personal. La confianza es la base de cualquier buena relación, y en publicidad, también es la clave para lograr grandes resultados.
Después de tantos años en publicidad, sigo creyendo que este oficio es una mezcla hermosa entre intuición, estrategia y fe. Fe en las ideas, en los equipos, en cada persona y en uno mismo. Al final, todo se resume en atreverse: a probar, a confiar, a seguir aprendiendo incluso cuando parece que ya lo has visto todo.
Porque, en serio: ¿qué es lo peor que puede pasar si te animas?


