Home Agencias Creativas La magia de las cuentas: cuando la estrategia también inspira creatividad

La magia de las cuentas: cuando la estrategia también inspira creatividad

por
0 comentario

Emmanuelle Medina

Directora de Cuentas Twiiti

Emanuelle reflexiona sobre liderazgo, confianza y la importancia de humanizar la gestión publicitaria.

1. Emanuelle, ser directora de cuentas implica ser estratega, gestora y mediadora. ¿Cómo defines tu rol dentro de una agencia como Twiiti?

En Twiiti mi rol va mucho más allá de los números o las estrategias. Es verdad que una directora de cuentas tiene que ser estratega, gestora y mediadora, pero para mí también se trata de ser mentora y guía. Twiiti es una agencia diferente, muy enfocada en el talento joven. Apostamos por formar gente con hambre creativa y darles las herramientas para que puedan trabajar en cualquier agencia del mundo. Después de más de 30 años en este oficio, lo que más disfruto hoy es compartir esa experiencia con el equipo. Parte de mi trabajo no es solo velar por las marcas, sino por el capital humano: que los chicos crezcan, se equivoquen, aprendan y, sobre todo, encuentren ese amor por la publicidad. Porque, al final, eso es lo único que te hace durar en esta profesión: amar lo que haces, incluso cuando el ritmo te exige más de la cuenta.

2. ¿Sientes que hoy las marcas comprenden realmente el valor del trabajo de cuentas o sigue siendo un área subestimada dentro del proceso creativo?

Creo que todavía falta entender la verdadera dimensión del rol. A veces se piensa que cuentas solo coordina o manda mails, pero en realidad somos el eje que sostiene la estrategia y la ejecución. Una buena estrategia siempre empieza con un buen brief, y ese brief nace de una lectura profunda del cliente, del contexto y de lo que realmente se quiere comunicar.

En el fondo, todos, brand managers, estrategas, planificadores, creativos, somos un poco ejecutivos de cuentas, porque todos necesitamos entender al cliente, gestionar procesos y mantener el norte del proyecto. Pero una ejecutiva de cuentas es todo eso junto: estrategia, gestión, empatía, visión, paciencia y mucha cintura.

Nuestro trabajo no es tan visible como una gran idea o una pieza final, pero es lo que hace que todo funcione. Y cuando las marcas lo comprenden, se nota: el proceso fluye, las ideas crecen y los equipos se sienten más conectados.

3. Si pudieras cambiar algo en la dinámica agencia–cliente en Bolivia, ¿qué sería lo primero que ajustarías para mejorar los resultados y las relaciones?

Cambiaría la forma en que se evalúan las ideas. Todavía hay una tendencia a juzgar las piezas desde lo subjetivo, el clásico «me gusta» o «no me gusta», cuando en realidad necesitamos opiniones más racionales, más estratégicas. Una campaña no tiene que gustarte a ti, tiene que funcionar para la marca y para la gente a la que le hablas.

Por eso creo que el cambio pasa por generar más confianza. Confiar en que una agencia trabaja con profesionalismo, con método y con un expertise que no se improvisa. Cuando hay confianza, hay espacio para el diálogo, para el feedback constructivo y para asumir riesgos que hagan crecer a las marcas.

En Bolivia hay muchísimo talento, tanto en agencias como en clientes, pero a veces nos falta eso, creer más en el proceso y menos en la preferencia personal. La confianza es la base de cualquier buena relación, y en publicidad, también es la clave para lograr grandes resultados.

Después de tantos años en publicidad, sigo creyendo que este oficio es una mezcla hermosa entre intuición, estrategia y fe. Fe en las ideas, en los equipos, en cada persona y en uno mismo. Al final, todo se resume en atreverse: a probar, a confiar, a seguir aprendiendo incluso cuando parece que ya lo has visto todo.

Porque, en serio: ¿qué es lo peor que puede pasar si te animas?

Podrían interesarte